martes, 30 de noviembre de 2010

La diabetes tipo 1 en los niños.

La diabetes tipo 1 en los niños.

Generalmente durante la ñiñes uno esta ocupado jugando, aprendiendo y disfrutando, el mundo es un gran campo de juego y de descubrimientos alegres, pero no todo es color de rosa, todo puede cambiar en el mundo infantil y mas cuando se tiene diabetes tipo 1, también conocida como diabetes juvenil o insulinodependiente. Si bien la noticia de que se tiene diabetes tipo 1, en los niños, tampoco es el fin del mundo.

Si, significa un cambio importante en la rutina diaria, de ahora en adelante el chico debe aprender a comer mejor, incorporar la actividad física en su vida diaria y además de eso debe conocer muy de cerca a la insulina. La diabetes tipo 1, se produce debido a la imposibilidad del páncreas de producir insulina, la insulina es como una llave que abre las células para permitir el paso de la glucosa (el azúcar), que es quien le da energía a las células, si falta insulina la glucosa no puede entrar a las células y se queda en la sangre lo cual permite que se acumule y se eleven sus niveles en la sangre, esta elevación en la sangre si no se controla puede ocasionar serios problemas en los riñones, los ojos, el corazón y los nervios, cuanto mas pasa el tiempo el costo puede ser muy alto y hasta irreversible.
Fuente:
Difundan libremente  este artículo
CONSULTEN, OPINEN , ESCRIBAN .
Saludos
Rodrigo González Fernández
Diplomado en "Responsabilidad Social Empresarial" de la ONU
Diplomado en "Gestión del Conocimiento" de la ONU

 CEL: 93934521
Santiago- Chile
Soliciten nuestros cursos de capacitación  y consultoría en GERENCIA ADMINISTRACION PUBLICA -LIDERAZGO -  GESTION DEL CONOCIMIENTO - RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL – LOBBY – COACHING EMPRESARIAL-ENERGIAS RENOVABLES   ,  asesorías a nivel nacional e  internacional y están disponibles  para OTEC Y OTIC en Chile

La diabetes y la depresión pueden ser una calle de doble sentido

La diabetes y la depresión pueden ser una calle de doble sentido

depresion
Un estudio reciente señala que la diabetes y la depresión son afecciones que pueden fomentarse mutuamente.

La investigación, llevada a cabo en la Universidad de Harvard, encontró que los participantes del estudio que estaban deprimidos tenían un riesgo mucho mayor de desarrollar diabetes, mientras que los que sufrían de diabetes tenían un riesgo mucho mayor de depresión, en comparación con los participantes saludables del estudio.

"Este estudio indica que estas dos dolencias pueden influenciarse entre sí, convirtiéndose así en un círculo vicioso", señaló el Dr. Frank Hu, coautor del estudio y profesor de nutrición y epidemiología de la Facultad de salud pública de la Harvard en Boston. "Así, la prevención primaria de la diabetes es importante para prevenir la depresión y viceversa".

En Estados Unidos, alrededor del diez por ciento de la población tiene diabetes y el 6.7 por ciento de las personas mayores de 18 años experimenta depresión clínica cada año, según los investigadores.

Los síntomas de la depresión clínica incluyen ansiedad, sentimientos de desesperanza o culpa, comer o dormir demasiado o demasiado poco, y una pérdida de interés en la vida, las personas y las actividades.

La diabetes se caracteriza por hiperglucemia y una incapacidad de producir insulina. Entre sus síntomas están micción frecuente, sed inusual, visión borrosa y entumecimiento de manos o pies.

Alrededor del 95 por ciento de los diagnósticos de diabetes son del tipo 2 y con frecuencia son precipitados por la obesidad.

Los investigadores encontraron que las dos cosas pueden ir de la mano.

El estudio dio seguimiento a 55,000 enfermeras durante diez años, reuniendo datos a través de cuestionarios. Entre las más de 7,400 enfermeras que se deprimieron, había un riesgo de desarrollar diabetes 17 por ciento más alto. Las que tomaban antidepresivos tenían un riesgo 25 por ciento superior.

Por otro lado, las más de 2,800 participantes que desarrollaron diabetes eran 29 por ciento más propensas a deprimirse y las que tomaban fármacos estaban en riesgo aún mayor, que aumentaba cuando el tratamiento se hacía agresivo.

Tony Z. Tang, profesor adjunto del departamento de psicología de la Universidad Northwestern, dijo que a las participantes que tomaban medicamentos para sus dolencias les iba peor porque sus enfermedades eran más graves.

"Ninguno de esos tratamientos son curas, a diferencia de los antibióticos para las infecciones. Los pacientes deprimidos que toman antidepresivos y los diabéticos que toman insulina con frecuencia siguen sufriendo sus síntomas principales", apuntó Tang. "A esos pacientes les va peor a largo plazo porque están más graves que otros pacientes".

Tang advirtió que no se deben sacar demasiadas conclusiones del estudio. Anotó que las correlaciones entre diabetes y depresión declinaron de forma marcada cuando se controlaron el peso excesivo y la inactividad en el estudio.

"Esto sugiere que gran parte de la correlación observada entre la depresión y la diabetes proviene de variables que confunden", aseguró. "En términos sencillos, ser gordo y tener un estilo de vida malsano hace que la gente tenga más probabilidades de sufrir depresión y también diabetes".

Pero si la investigación establece una conexión firme entre las dos enfermedades, podría ayudar a avanzar el tratamiento, añadió Tang.

"Si se establece una conexión causal sustancial entre los dos trastornos, sería más bien novedosa y podría en potencia cambiar la forma que los comprendemos y tratamos", señaló Tang.

El Dr. Joel Zonszein, director del Centro Clínico de Diabetes del Centro Médico Montefiore de la ciudad de Nueva York, dijo que establecer relaciones causales es difícil en un estudio basado en cuestionarios, porque los informes de los propios participantes pueden ser imprecisos.

"No es ideal", comentó. "Es difícil decir qué causa qué, si uno causa el otro. Es muy difícil de aclarar".

Se necesita un estudio de mayor tamaño, controlado y aleatorio, apuntó Zonszein, que también es profesor de medicina clínica del Colegio de Medicina Albert Einstein en la ciudad de Nueva York.

Pero felicitó la investigación, y anotó que rastrear un número tan elevado de sujetos "durante largo tiempo" fortaleció los hallazgos.

Hu, que también es profesor de medicina en la Universidad de Harvard, aseguró que las conclusiones del estudio eran válidas. Cuando dos afecciones comparten los mismos factores de riesgo (obesidad y falta de ejercicio), "podemos seguir diciendo que están relacionadas, y que la una es tanto causa como consecuencia de la otra", explicó.

La depresión puede afectar los niveles de glucemia y el metabolismo de la insulina a través de un aumento del cortisol, contribuyendo a malos hábitos alimenticios, el aumento de peso y la diabetes, señaló.

"Por otro lado, la gestión de la diabetes puede causar cargas y estrés crónicos, que a largo plazo pueden aumentar el riesgo de depresión", apuntó Hu. Las dos "están relacionadas con sólo a través de la conducta, sino también de la biología".

Fuente: IntraMed


Fuente:
Difundan libremente  este artículo
CONSULTEN, OPINEN , ESCRIBAN .
Saludos
Rodrigo González Fernández
Diplomado en "Responsabilidad Social Empresarial" de la ONU
Diplomado en "Gestión del Conocimiento" de la ONU

 CEL: 93934521
Santiago- Chile
Soliciten nuestros cursos de capacitación  y consultoría en GERENCIA ADMINISTRACION PUBLICA -LIDERAZGO -  GESTION DEL CONOCIMIENTO - RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL – LOBBY – COACHING EMPRESARIAL-ENERGIAS RENOVABLES   ,  asesorías a nivel nacional e  internacional y están disponibles  para OTEC Y OTIC en Chile

DIABETES: Cinco mitos de la Diabetes

Cinco mitos de la Diabetes


1

30 Nov 2010(05:16:08)
Noviembre es el Mes de Concientización de la Diabetes y dentro de la comunidad latina existen ciertos mitos que podrían contribuir a aumentar el número de casos. Expertos del Centro Médico Mount Sinai abordan estas malas percepciones y desmitifican las 5 más comunes entre los latinos.

Mito #1, "La Diabetes no es una enfermedad tan grave, no me va a matar"

Cada 20 segundos, alguien en Estados Unidos es diagnosticado con diabetes. Esta enfermedad afecta a todas las razas, etnias y culturas; no tiene límites en términos de alcance y complejidad. "Más de un millón de latinos viven con diabetes sólo en Nueva York y cerca de un tercio de ellos ni siquiera lo saben", dice Eliscer Guzmán, MD, FACC, médico del Mount Sinai.

La diabetes es una condición en la cual el cuerpo no puede regular la cantidad de azúcar (glucosa) en la sangre. Las personas con diabetes no producen suficiente insulina (diabetes tipo 1) o no pueden usarla adecuadamente (diabetes tipo 2). Esta tipo 2 no es curable, pero puede ser controlada tomando medicamentos. Además, hábitos saludables como una dieta balanceada y ejercicios, pueden ayudar a controlarla.

"Los Latinos están en riesgo, principalmente, a causa de una dieta rica en grasas, un estilo de vida sedentario y cierta predisposición genética. Incluir algunas modificaciones, cómo más actividad física - caminar, bailar, subir las escaleras, hacer trabajo en la casa-, así como, comer vegetales y ciertas frutas con moderación o consumir menos arroz blanco, es un buen primer paso", agregó el Dr. Guzmán.

Mito # 2. "Remedios caseros como Aloe Vera o infusiones de Ortiga o Linaza pueden curar la Diabetes".

El folclor y las creencias culturales juegan un papel importante en las vidas de los hispanos y afectan sus comportamientos hacia la salud. A pesar del gran valor que los Latinos dan a los médicos, usualmente su primera alternativa para curarse es un remedio casero.

"No existen curas milagrosas o remedios caseros para la Diabetes", dice Samer Kottiech MD, Cardiólogo del Hospital Mount Sinai. "Lo primero que se debe hacer es consultar a un médico para crear un plan de control o prevención la Diabetes".

Kottiech agregó que para la población hispana en particular, es importante reconocer que hay algunos ingredientes naturales que pueden integrar el tratamiento general, pero ninguno cura la enfermedad".

Mito # 3: "La Diabetes es contagiosa".

La Diabetes no es contagiosa, como un resfriado o la gripe.

"Si bien la Diabetes no es contagiosa, puede ser hereditaria", dice Tracy Breen MD del Mount Sinai. "Nuestros investigadores genéticos están estudiando por qué la Diabetes afecta particularmente a la comunidad latina y por qué algunas complicaciones, como ataques cardíacos, accidentes cerebro vasculares, ceguera, etc, pueden afligir a esta población más que a otras", añade la Dr. Breen.

Mito # 4: "Prevenir la Diabetes significa comer alimentos sin sabor".

La cocina es el corazón y alma de todos los hogares latinos. Tradiciones, valores, historias familiares y experiencias diarias son compartidas a través de las comidas. Desafortunadamente, muchos de los platos que se cocinan en los hogares latinos son altos en grasa y contienen una gran cantidad de almidón.

"Un plan de alimentación saludable significa una dieta baja en grasas, moderada en sal y azúcar, y alta en granos enteros, frutas y verduras", dice Sandra García, RPAC, Educadora en Diabetes certificada por el Mount Sinai. "Una parte crítica en el manejo de la Diabetes, es la planificación y preparación de alimentos. La importancia del tamaño de las porciones y alimentos que se deben evitar, son tópicos especialmente importantes", concluye García.

Mito # 5: "¡La prevención de la Diabetes significa perder peso y ser delgado no es saludable!"

La cultura hispana siempre ha aplaudido los cuerpos robustos. Particularmente en los niños, la estructura corporal más ancha es vista como signo de salud. Además, por lo general, el ejercicio no está incluido en el estilo de vida de los hispanos, que suelen vivir una vida más sedentaria.

"Para las personas con Diabetes mantener un peso saludable es fundamental para aumentar su expectativa de vida, es importante recordar que el ejercicio no tiene por qué significar dos horas en el gimnasio cada día", dice el Dr. Samer Kottiech.

"El objetivo no es ser "flaco", es mantener un peso saludable que ayuda a prevenir problemas como la Diabetes tipo 2", concluye el Dr. Kottiech.

Los síntomas de la Diabetes pueden incluir: micción frecuente, sed inusual, hambre extrema, pérdida inusual de peso y fatiga extrema, irritabilidad, infecciones frecuentes, visión borrosa, cortes y moretones que tardan en cicatrizar, así como hormigueo o entumecimiento de manos y pies.


Fuente:
Difundan libremente  este artículo
CONSULTEN, OPINEN , ESCRIBAN .
Saludos
Rodrigo González Fernández
Diplomado en "Responsabilidad Social Empresarial" de la ONU
Diplomado en "Gestión del Conocimiento" de la ONU

 CEL: 93934521
Santiago- Chile
Soliciten nuestros cursos de capacitación  y consultoría en GERENCIA ADMINISTRACION PUBLICA -LIDERAZGO -  GESTION DEL CONOCIMIENTO - RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL – LOBBY – COACHING EMPRESARIAL-ENERGIAS RENOVABLES   ,  asesorías a nivel nacional e  internacional y están disponibles  para OTEC Y OTIC en Chile